AUTOS MODERNOS

Las trasnacionales fabricantes de automóviles en el mundo marcan con firmeza una tendencia hacia la aplicación de tecnologías híbridas; es decir, las que originan sistemas propulsores que no dañan el medio ambiente. Ya ruedan prototipos, y en menor cantidad modelos de serie, que funcionan con hidrógeno y electricidad. El objetivo es un consumo más económico y menos contaminante.

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El prototipo F 500 es un ejemplo de lo que vendrá.(Terra/Motorpress)


El mayor desafío de los fabricantes será evolucionar sobre las motorizaciones para reducir el consumo de combustible y de emisiones. Algunas de ellas ya son conocidas, pero aún es lejana la posibilidad de comercializar vehículos con estas características.
El caso más puntual es el de la pila de combustible, ya que aún se están realizando numerosos avances en este campo. Pero además, se deben solucionar cuestiones como su elevado costo, su transporte y puntos de abastecimiento.
Existen también otras alternativas: los vehículos eléctricos y la propulsión híbrida, aunque todavía se generan algunos cuestionamientos alrededor de su entorno. Los primeros tienen la desventaja de la autonomía y los costos, mientras que la configuración de los híbridos debe ser más práctica.